lunes, 29 de junio de 2015

6a SESION EMPRESA… FAMILIA TU RETO PARA LA MARCA PERSONAL


¿Cuál es la importancia de la familia, en la  “MARCA PERSONAL”?
Para comprender más esta realidad, debemos mirar primero, que es la familia. Existe variedad de definiciones dependiendo del punto de vista de la ciencia o corriente que la esté analizando.

Para nuestro objetivo debemos tener en cuenta que, no es simplemente la convivencia de personas bajo un mismo lugar, ni tampoco, el tener que formar parte de una sociedad específica.  Y, aunque las definiciones cambien, lo que realmente debe caracterizar a la familia, es el AMOR verdadero entre sus integrantes, manifestado de modo diverso e individual, compartiendo juntos responsabilidades, estando siempre ahí para los otros de manera libre, siendo acogidos y respetados desde antes de nacer, apoyados para que cada uno logre su desarrollo y madurez plenas y de esta manera, ser el núcleo fundamental sobre el que se crean y desarrollan los demás grupos que conforman las sociedades, y no al revés.

Los seres humanos somos sociables en nuestra naturaleza. Necesitamos de los demás para sobrevivir desde antes de nacer; y en la infancia y adolescencia, para madurar y adquirir un buen desarrollo. Y qué mejor lugar: aquel, junto a nuestros padres y demás miembros de la familia.

Es entonces, ese lugar especial en donde además de nacer y crecer, recibiendo lo mejor para poder dar lo mejor, somos nosotros mismos; porque allí nos han conocido desde antes de nacer, nos brindan protección en salud y enfermedad y nos acompañan hasta el final de nuestros días.

Y es a ese grupo al que, a pesar de tantas corrientes anti-familiares surgidas de la necesidad de culpar a alguien de los fracasos personales y sociales, de la ignorancia de la realidad del ser humano a pesar de tanto avance científico y tecnológico, del materialismo, del hedonismo, del individualismo, etc., la gran mayoría de las personas alrededor del mundo, insisten en unirse para hacer la propia.



También es importante reconocer que la familia no es una invención moderna. La familia ha existido, de acuerdo con las  investigaciones socio-antropológicas y arqueológicas, desde hace más de 50.000 años, cuando aparece el Homo Sapiens. Conociendo de él su organización y estructuras, sus aspectos culturales, sociales y políticos,  se ha desprendido el conocimiento de que para ellos, como ahora, el cuidado de sus congéneres era importante. Y el reunirse consanguíneamente y crecer como grupos familiares, los fortalecía y les permitía expandirse y migrar para buscar lo mejor.
Entonces, ¿porqué es importante la familia?

1.       Observando desde cualquier época y lugar, la fuerza que el ejemplo de los padres ejerce sobre la conducta de los hijos, es incuestionable, afectándolos de forma positiva o negativa para sus futuros comportamientos, actitudes, creencias, fortalezas, debilidades, salud física y mental, etc., bien para que sean miembros adecuados o sujetos inadecuados, de sociedades  sencillas o complejas.

2.        Pero además, es en la familia en donde aprendemos de dónde venimos, quienes somos, porqué actuamos de una u otra forma. Es sobre todo, el lugar en el cual nos enseñan y fortalecen en principios, valores y virtudes. Eso no se aprende en las escuelas, colegios o universidades. Se refuerza, pero no se aprende. Lo que la familia no practique como valor, lo que la familia no respete, lo que la familia no haya adquirido como virtud, ninguna otra institución lo podrá hacer. Por eso, los cambios sociales o económicos que beneficien y también aquellos que destruyan, tendrán que ser vividos desde las familias.

3.       Todos los seres humanos tenemos grandes aspiraciones, buscamos la felicidad, esperamos ser respetados, queremos ser mejores, alcanzar éxito, gloria, fama, estar enamorados, ser amados, amar… Y para todo buscamos la aprobación y apoyo desde nuestras familias.

4.       Si en nuestras familias vemos cómo se trabaja y se lucha por todo esto, y además, vemos como se viven proyectos de vida, coherentes y realistas, indispensable para el bienestar personal y colectivo, podemos desarrollar  las bases fundamentales de la vida: AMISTAD, AMOR, CULTURA Y TRABAJO.

5.       Definitivamente es la familia el lugar en el cual se nos enseña a amar, y siendo el amor el que nos permite acceder a los demás, centrémonos hoy, en él.  Alguna vez te has preguntado ¿qué es el AMOR? Palabra tan usada, tan mal usada, tan desgastada, tan mal entendida. Y tan importante.

6.       AMOR ES. “DESEAR EL BIEN DEL OTRO, EN CUENTO EL OTRO ES OTRO”, diferente de mí, absolutamente único e irrepetible.

7.        Amar es algo que se necesitamos aprender. Y lo aprendemos de nuestros referentes mayores. Cuando somos recién nacidos, infantes y púberes, sólo sabemos pedir afecto, necesitar de los demás, pedimos que “nos den”, pero no sabemos dar, porque somos egoístas para poder subsistir. Pero tenemos todas las capacidades para que, observando las actitudes y comportamientos de los demás, durante la adolescencia lo hagamos propio,  logrando como parte del desarrollo personal, una madurez afectiva adecuada, en la edad adulta. No se aprende de un momento a otro. Y no se necesita estar enamorado (a) o enamorarse, para aprender a amar.

8.       El amor es donación, es darse. Y dar lo mejor de sí mismo (la “marca personal”)  y también saber recibir del otro, de los demás, sin exigir (eso es inmaduro, es quedarse en etapas del desarrollo infantil). El amor fluye normal y armoniosamente cuando sabemos subir apropiadamente los peldaños de las relaciones interpersonales. ¿Y en dónde vemos este ejemplo? En la familia. No son propiamente los medios de comunicación ni las amistades en la adolescencia quienes nos van a enseñar este proceso. Es ir alcanzando una madurez, sabiendo diferenciar lo que es un conocido, un compañero, un amigo. O lo que es un apego inadecuado, o una relación inadecuada cuando el proceso no pasa por todas sus etapas, teniendo como resultado experiencias dolorosas y quebrantables. Y es en la familia, cuando hay adecuada comunicación con diálogo, en donde nos enseñan a reconocer cual es la mejor amistad, o a fortalecernos para levantarnos ante una decepción afectiva.

9.       Las características especiales y que distinguen al ser humano, le permiten realizar estos procesos en “armonía” con sigo mismo y con los demás. Y es la puesta en marcha de la afectividad, junto a los otros elementos biológicos, sicológicos y espirituales, lo que nos hace muy diferentes a los otros animales, especialmente en lo que se refiere a las relaciones con los demás, a la conformación de grupos afines, a solidarizarnos, a apoyarnos, a acompañarnos y que nos permitirá alcanzar las metas que nos hemos propuesto.

10.    La adecuada comunicación que lleva el diálogo, nos acerca y nos da  el conocimiento para apreciar lo bueno de los demás, buscar el bien, apartarse del mal,  preferir lo agradable, elementos indispensables para desear y para querer; nos enseña a madurar la voluntad para conseguir las bondades y por supuesto, para lograr la madurez psicológica y afectiva. Y todo, acompañado de  la libertad, que se ejerce gracias al desarrollo de todas las potencialidades pero especialmente de la razón y la voluntad, dadas por esa inteligencia sólo humana, nos hace que nos acerquemos a la felicidad.

11.   Es importante tener en cuenta que, la voluntad, los sentimientos, la inteligencia y la sexualidad en el ser humano, son educables. Y son influenciados de manera muy importante con  el ejemplo, el medio ambiente (lo que se ve, se oye, se vive, se siente, se lee), también por la personalidad  y por supuesto, la herencia biológica. Y acá, como en todo lo que tiene que ver con el desarrollo del ser humano, la influencia familiar para saber decidir en el momento oportuno qué es lo mejor, es fundamental; necesitamos que en estas cualidades perfectibles,  nos enseñen coherencia de vida, para poder seguir una dirección firme que dé sentido a nuestras vidas, con una dosis muy grande de paciencia para no ir por ahí con tanta prisa por alcanzar cosas, que nos haga dejar atrás lo importante, mi ser, mi esencia, mi alma.

12.   Un ejemplo muy valioso del perfecto amor humano, es el de los padres hacia sus hijos. Es  especial el de la madre, que ama a su hijo desde el mismo momento que sabe que está embarazada, sin conocerlo. Y ambos, padre y madre, siempre, con su inteligencia y razón, sólo querrán lo mejor para su hijo. No por instinto sino porque son conscientes de que ese hijo es un ser muy distinto a sí mismos; y que es un milagro de vida que depende de ellos. Es un amor que no precisa del conocimiento ni del diálogo previo. Ni siquiera del compartir los mismos ideales o perseguir metas semejantes.

13.   Aquí está la genética de la “Marca Personal”. Es aquí de donde nace y se hace importante. Y es en esta empresa, LA FAMILIA, en dónde debemos esforzarnos para sembrar amor, ejercitar y  desarrollar todas nuestras capacidades no sólo cognitivas, y poner en marcha el emprendimiento gerencial que hemos aprendido de nuestras profesiones u oficios.

Para cualquier consulta Julia Toledo e mail: toledo_julia@yahoo.es

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